ESPINA BÍFIDA - DEFINICIÓN
Por definición es congénito todo lo que existe en el momento del nacimiento, siempre y cuando no haya estado provocado por el mecanismo del parto. Walkany divide las enfermedades prenatales en cuatro formas, según el momento en que se hayan originado.
-
GENOPATIAS: Enfermedades prenatales debidas a influencias en la concepción (alteraciones provocadas por rayos X, enfermedades ováricas..)
-
BLASTOPATIAS: Enfermedades prenatales por alteraciones que tienen lugar durante la segunda o tercera semana de gestación ( teratomas, gemelos. Siameses, espina bífidas).
-
EMBRIOPATIAS: Enfermedades prenatales producidas durante el segundo o tercer mes de embarazo (avitaminosis materna, viriasis ).
-
CYMEOPATIES: Enfermedades de los dos últimos tercios del embarazo. (toxoplasmosis).
Las malformaciones congénitas son, en realidad, la secuela o cicatriz de una lucha que el organismo ha mantenido, casi siempre, en una fase precoz. Tal como dice FEVRE, puede considerarse como huella de un accidente intrauterino, que a veces es totalmente inevitable, por ir predestinado en el plasma germinal.
La Espina Bífida es una alteración que tiene como común denominador una variedad de anomalías que aparecen en los arcos vertebrales. Teniendo en cuenta que el desarrollo de la columna, la médula y las meninges son un proceso extraordinariamente complejo, es lógico que sea susceptible de sufrir durante la vida embrionaria unos desórdenes en su información resultado del cual será una serie de malformaciones que van desde la piel hasta la médula
Es, pues, un defecto de la columna vertebral que se manifiesta por una falta de fusión de uno o más arcos vertebrales posteriores con o sin protusión y displasia de la médula y las meninges. La mayoría de las veces está localizada en la parte mediana posterior, aunque hay alguna descripción en la literatura, de situación anterior con protusión intraabdominal.
Otras veces la lesión sólo afecta a la mitad de la médula, cosa que nunca hemos comprobado . La localización es desde el cráneo, en la región occipital y algunas veces frontal (encéfalocele), hasta la región sacrocoxígea.
De entrada podríamos decir que el nombre no es exacto. ya que la espina dorsal no está dividida en un punto determinado, sino que está abierta debido a un desarrollo incompleto. Por tanto estamos más de acuerdo en llamarlo "disrafismo vertebral" o "status disráficos", ya que con esta nomenclatura se engloban una serie de afecciones que dan lugar a unas anomalías del sistema nervioso central que van desde la más grave (mielomeningocele) hasta la forma más inocua (espina bífida oculta).
Este fallo en el desarrollo se produce entre la segunda y la tercera semana de gestación. Parece que el momento clave para la espina bífida abierta es el 28 día de desarrollo.
De cada 1.000 concepciones hay, aproximadamente, unos 150 abortos y de los embarazos que llegan a término, 1 de cada 1.000 presentan una malformación por cierre incompleto que afecta al cordón espinal y al cerebro.
Hace unos 30 años, el 90% de los niños afectados de un mielomeningocele morían de una meningitis, hidrocefalia, complicaciones de la parálisis o de su aparato urinario. Aproximadamente el 4% sobrevivían inválidos permanentes en la silla de ruedas y el 2% podían llevar una vida independiente después de múltiples intervenciones. La naturaleza y evolución normal se habían encargado de eliminar todos los casos graves. Posteriormente ha tenido un cambio espectacular gracias al descubrimiento, en 1958, por Spitz-Holter, de la válvula derivada para casos de hidrocefalia.
Por esto podemos ver los resultados mas a largo término de este tratamiento continuado. Los niños que presentaban grados menores de espina bífida y pocas secuelas al nacer, ofrecen excelentes posibilidades de desarrollo mental y físico, pero siempre hay preocupación de la calidad de vida de aquellas otras que presentaban formas graves de la nombrada malformación.
Si quieres ver más información, pincha en el siguiente enlace
|